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Vianey Dávalos /  Dir. Sr. Consultoría y Formación / Great Place to Work® México

No creo en recetas específicas para el éxito de absolutamente nada. Tengo la firme creencia de que cada uno tenemos ese talento único y especial para generar experiencias válidas y exitosas para uno mismo y para la comunidad.

En Great Place to Work® Seguimos siendo una organización que ha dado continuidad al logro de objetivos, y que sin duda aceptamos y tomamos el reto de mejorar y optimizar todas nuestras acciones con los recursos humanos, materiales y tecnológicos funcionales actuales.

Ha consistido en retomar y rehabilitar aquellas acciones esenciales no por básicas, sino por ser la semilla de abundancia de efectividad, y las presentamos como una compilación breve y efectiva en toda relación humana, léase líder-colaborador, cliente-proveedor o familia-amigos.

 

  1. Interés genuino por las personas

Demuéstralo a todas y a cada una de las personas, en su circunstancia específica. Apoya con acciones puntuales que aporten al logro de los objetivos individuales o comunes. Genera experiencias que dejen huella y trascienden por su relevancia.

 

  1. Cercanía y empatía

Tener y ejercer la capacidad para percibir, compartir o incidir en los pensamientos, emociones y sentimientos de los demás nos permite tener accesibilidad real para entender o experimentar desde su punto de vista en vez del propio.

 

  1. Comunicación clara y transparente

La mayoría, si no es que la totalidad, de los excelentes líderes y organizaciones tienen una característica muy puntual, consistente y eficaz en común: generan, promueven y cuidan el tener una comunicación clara y transparente.

 

  1. Escucha atenta

Escucha a tus colaboradores, a tus clientes, a tus proveedores, a tus familiares; hazlo de manera atenta, sin distractores, sin prisas, sin ruido externo. Sé respetuoso y considera su opinión y sugerencias; más aún, involúcralos cuando ellos también estén implicados en una situación.

 

  1. Apoyo

Pedimos apoyo a quienes confiamos que pueden brindárnoslo de manera desinteresada y sin juicios. La suma de interés genuino, cercanía, empatía y escucha atenta nos permitirá tener una mejor habilidad para saber no sólo cómo apoyar y a quién, sino también cuándo hacerlo y cuándo parar para que los demás puedan aprender por sí mismos. Cuando los grupos realizan acciones concretas para apoyarse, crecen, se fortalecen y desarrollan de forma más rápida y segura, y son más efectivos.

 

  1. Generosidad

Aquellas organizaciones que tienen entre sus valores ayudar a los demás de un modo honesto y sin esperar obtener nada a cambio, ya probaron que actuar de esta manera brinda más utilidad de vuelta. Las acciones generosas enorgullecen a todos en las organizaciones y en la sociedad, más aun en tiempos difíciles en los que el ser partícipe de este tipo de prácticas genera una cultura interna altruista y solidaria.

 

  1. Actitud positiva

Sabemos que nuestra realidad depende de cómo decidimos percibirla. Los momentos de crisis que se manejan con actitud positiva permiten afrontar lo que venga de la forma más benéfica para todos. Las organizaciones que generan culturas que buscan fomentar la predisposición para encarar los problemas con optimismo y esperanza para intentar resolverlos, modelan comportamientos efectivos que suman para encontrar salidas ante tiempos de desafío.

 

  1. Innovación

Históricamente los momentos de crisis han llevado al ser humano a forzarse para, ante la adversidad, reaccionar generando innovación para sobrevivir. Esta habilidad requiere de flexibilidad de pensamiento y de estar dispuestos a hacer las cosas de manera distinta. Aquellas culturas que la promueven, que la generan y la reconocen llevarán ventaja sobre aquellas que la limitan por falta de apoyo. Para ser innovadores hay que estar dispuestos a probar y a fracasar, a aprender de la experiencia y a retarse continuamente en una mejora constante.

 

  1. Visión

Aquellas personas, líderes y organizaciones que tienen una visión adelantada y que trabajan en el presente, tomando en consideración el futuro, tienen la capacidad de ajustar el camino más rápidamente. Inspiran a los demás a llegar juntos, coordinados y satisfechos a un mismo punto para minimizar impactos adversos en tiempos de crisis. Tener una visión clara, y compartirla permite brindar claridad a los seguidores, asegurar que cada uno sepa dónde y para qué tienen todos que llegar.

 

  1. Enfoque

Es importante recordar que enfocarse no significa no ser flexibles para cambiar el rumbo, sino que a donde esté el foco marcado todos se sumen con su talento, innovación y trabajo comprometido. Mantener el enfoque en lo relevante permitirá que las personas tengan claridad de lo que se espera de ellas y que a su vez aporten de manera específica en favor del éxito compartido.

 

Al final, sabemos que la mayor fortaleza se encuentra en el valor humano que, con su trabajo y esfuerzo, agradece la lealtad que las organizaciones construyen en el día a día con hechos tangibles que son dignos de generar en sus líderes y colaboradores entornos rentables y sostenibles, de alta confianza, en suma, Mejores Lugares para Trabajar® para Todos®.

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